[00:00:00] Speaker 1: Donald Trump quiere que Groenlandia sea parte de Estados Unidos. Incluso planteó comprarla a Dinamarca.
[00:00:06] Speaker 2: Pero esta no es la primera vez que Estados Unidos intenta comprar un territorio a otro estado soberano.
[00:00:23] Speaker 1: Es más, no sería el vasto país que es hoy si no hubiera hecho grandes compras de territorio. ¿Cómo? Te lo contamos en este video. Apenas unos años después de declarar su independencia, en 1776, aquellas iniciales 13 colonias británicas comenzaron su expansión. Sus habitantes estaban convencidos de que tenían el derecho moral y la misión divina de expandir su territorio. Esta creencia, también conocida como el destino manifiesto, circula hace siglos, pero ha sido revisitada con fuerza por Trump desde su regreso a la Casa Blanca.
[00:00:58] Speaker 2: Estados Unidos considerará de nuevo que es una nación que crecerá, que expandirá nuestro territorio, y que perseguiremos nuestro destino manifiesto en las estrellas, lanzando a los astronautas estadounidenses para plantar las estrellas y las estrellas en el planeta Mars.
[00:01:16] Speaker 1: Aquella potencia emergente creció a través de guerras de conquista, del sometimiento de los pueblos originarios, del desplazamiento de colonos, pero también a través de la compra de territorios. La primera fue Luisiana. Su compra a Francia, en 1803, posibilitó al país duplicar su tamaño. El acuerdo fue impulsado por el presidente Thomas Jefferson y aceptado por Napoleón Bonaparte. Guillermo Olmo, quien escribió una nota sobre esta historia en BBC Mundo, lo cuenta así. Para aquel entonces, Napoleón había abandonado su sueño imperial en las Américas. El éxito de la rebelión de esclavos de 1791 en Haití había frustrado su plan de utilizar Luisiana como un centro de la guerra.
[00:01:47] Speaker 3: La guerra de los Estados Unidos fue una de las más importantes de la historia de Luisiana. La guerra de los Estados Unidos fue una de las más importantes de la historia de Luisiana. La guerra de los Estados Unidos fue una de las más importantes de la historia de Luisiana. Como un centro comercial para el azúcar y el café. Y las tropas francesas que envió a sofocar el alzamiento habían fracasado, diezmadas por la fiebre amarilla. Además, con la venta de este vasto territorio, el general Corso podría destinar el dinero para financiar las guerras en Europa.
[00:02:12] Speaker 1: Luisiana era entonces un territorio mucho más grande que el del actual Estado homónimo. Comprendía desde el río Mississippi al este hasta las montañas rocosas al oeste y el territorio de 15 estados actuales de la Unión. Costó 15 millones de dólares. Y estos más de 2 millones de kilómetros cuadrados representan el 23,3% de la superficie actual de Estados Unidos. De esta manera, Jefferson se aseguró el control del valle de Mississippi y el estratégico puerto de New Orleans y desterró el peligro de una intervención francesa en América. Estamos en la década de 1840, cuando Estados Unidos buscaba expandirse hacia el oeste hasta llegar a la costa del Pacífico. Uno de los impulsores de esta expansión fue el presidente James K. Polk, que al asumir en 1845, había heredado la disputa con México por el control de Texas. Después de un choque entre tropas estadounidenses y mexicanas en la frontera, Polk logró que el Congreso le declarara la guerra a México en 1846. Estados Unidos tenía en la mira a California, que entonces pertenecía a México. California era una de las zonas económicamente más vibrantes de América. Tenía puertos de aguas profundas, que entonces se codiciaban para emprender el comercio con Asia. La guerra terminó con la victoria estadounidense y la firma en febrero de 1848 del Tratado de Guadalupe Hidalgo. Esto supuso una pérdida traumática para México. Después de dos años de guerra, Estados Unidos se quedó con el 55% de su territorio, lo que hoy es Texas, California, Nevada, Utah y partes de Colorado, Wyoming, Nuevo México, Arizona, Kansas y Oklahoma. Por ese territorio, Estados Unidos pagó 15 millones de dólares. Pero como me explicó el historiador Jay Sexton, los mexicanos nunca hubieran aceptado ceder los territorios de no haber perdido la guerra.
[00:03:57] Speaker 3: Fue una venta a punta de pistola. Después de la guerra con México, Estados Unidos necesitaba una ruta viable para la construcción de un ferrocarril transcontinental hacia el Pacífico. Los dueños de Esclavos del Sur querían construir un ferrocarril transcontinental hacia el Pacífico.
[00:04:08] Speaker 1: Los dueños de Esclavos del Sur querían construir un ferrocarril transcontinental hacia el Pacífico.
[00:04:14] Speaker 3: Estaban buscando un ferrocarril que llegara hasta Nueva Orleans y querían evitar las montañas rocosas por el norte para no beneficiar a los estados no esclavistas Estaban buscando un ferrocarril que llegara hasta Nueva Orleans y querían evitar las montañas rocosas por el norte para no beneficiar a los estados no esclavistas Por eso apuntaron a la Región de la Mesilla, una pequeña franja de territorio mexicano, en el sur de los actuales estados de Arizona y Nuevo México.
[00:04:39] Speaker 1: Por eso apuntaron a la Región de la Mesilla, una pequeña franja de territorio mexicano, en el sur de los actuales estados de Arizona y Nuevo México. Por eso apuntaron a la Región de la Mesilla, una pequeña franja de territorio mexicano, en el sur de los actuales estados de Arizona y Nuevo México. en el sur de los actuales estados de Arizona y Nuevo México. El 30 de diciembre de 1853 se firmó el Tratado de la Mesilla, o Tratado Gadsden, por el representante estadounidense James Gadsden. Mediante este acuerdo, México vendió un territorio de más de 76.000 kilómetros cuadrados por el que Estados Unidos pagó 10 millones de dólares. México atravesaba una grave crisis económica y política y Antonio López de Santa Ana, el entonces presidente, aceptó la venta para mantener su gobierno a flote. Este fue el último gran recorte al territorio mexicano. Viajamos ahora en el tiempo hasta 1867. En ese entonces, el secretario de Estado William Seward estaba empeñado en comprarle al gobierno del zar Alejandro II un lejano territorio en el Ártico. Sí, Alaska.
[00:05:28] Speaker 3: Para Seward, este territorio tenía un gran valor estratégico. Alejaría el peligro de una intervención británica en Norteamérica y permitiría a Estados Unidos el acceso a ricas zonas de pesca en el Pacífico. Por su parte, la Rusia zarista creía librarse de un territorio de poco valor que costaba mucho administrar y al que se veía como vulnerable a un potencial ataque de Gran Bretaña, su principal rival en la época.
[00:05:51] Speaker 1: Y en 1867, Seward cerró un acuerdo con Rusia para comprar Alaska por 7,2 millones de dólares. La compra generó una enorme polémica. Incluso los diarios de la época llegaron a bautizarla como la estupidez de la guerra. Pese a las críticas, el Congreso ratificó el tratado. Y el tiempo terminó reivindicando la decisión de Seward. Con el descubrimiento de oro y grandes yacimientos de petróleo y la importancia militar que adquirió durante la Guerra Fría, la región demostró tener un valor estratégico incalculable. La última vez que Estados Unidos compró un territorio fue precisamente a Dinamarca. El estado que ahora no quiere venderle Groenlandia. Fueron las Islas Vírgenes, antes conocidas como Indias Danesas Occidentales. Un grupo de islas en el Caribe que había sido codiciado por los estrategas de Estados Unidos desde mediados del siglo XIX. Con España expulsada de Cuba y Puerto Rico en la Guerra de 1898, estas islas eran uno de los pocos restos del dominio europeo en el Caribe. En la construcción del Canal de Panamá en 1914, había aumentado aún más el interés de Estados Unidos en la región. Pero no fue hasta el estallido de la Primera Guerra Mundial que Estados Unidos logró incorporarlas a su territorio. En ese entonces, Estados Unidos temía que Alemania invadiera Dinamarca y se hiciera con el control del puerto de San Tomás, desde donde los temidos submarinos alemanes U-Boat podrían lanzar ataques contra buques o incluso territorios estadounidenses.
[00:07:29] Speaker 3: Washington y Copenhague acordaron, en agosto de 1916, la venta de las islas a Estados Unidos por 25 millones de dólares en oro. Serían unos 630 millones de dólares actuales. Es interesante que, como parte de este acuerdo, Estados Unidos se comprometió a aceptar y respetar el control de Dinamarca sobre otra isla, Groenlandia, la misma con la que ahora insiste Trump.
[00:07:44] Speaker 1: Bueno, ustedes eran Applicaciones de Justicia, pero ustedes también fueron Congressores Naciones Unidas de Estados Unidos, pero sobre todo ellos estaban atrapados en luchas contra drop F. Se fiestó un avance promotesivo, comenzó a construir parejas autrilladas y comoantha de wy tooth, destituimos a esteSweden de color para las imágenes respectivas a los más buscados, un proyecto en concreto defendido por parte de Estados Unidos CEO Tommy Logan al 96% en为 Thutsalung, y al 1000% por parte de Estados Unidos Salvador Jr. stadium con 50 años de pedofilo , bronco para CCP,
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